quinta-feira, 30 de janeiro de 2014

Anne Sexton: Words

Be careful of words, 
even the miraculous ones. 
For the miraculous we do our best, 
sometimes they swarm like insects 
and leave not a sting but a kiss. 
They can be as good as fingers. 
They can be as trusty as the rock 
you stick your bottom on. 
But they can be both daisies and bruises.


Yet I am in love with words. 
They are doves falling out of the ceiling. 
They are six holy oranges sitting in my lap. 
They are the trees, the legs of summer, 
and the sun, its passionate face.


Yet often they fail me. 
I have so much I want to say, 
so many stories, images, proverbs, etc. 
But the words aren’t good enough, 
the wrong ones kiss me. 
Sometimes I fly like an eagle 
but with the wings of a wren.


But I try to take care 
and be gentle to them. 
Words and eggs must be handled with care. 
Once broken they are impossible 
things to repair.

Anne Sexton.


César Aira: La costurera y el viento

A voz pela sua parte tem a peculiaridade de que no seu despreendimento leva o peso do corpo de onde saiu; como esse peso é a realidade do erótico, às palavras de amor os amantes creem poder abraçá-las, creem poder fazer com elas um contínuo de amor que dure para sempre.

(tradução minha)


César Aira, La Costurera y el Viento, Era, Cidade do México, 2007.

quarta-feira, 29 de janeiro de 2014

Enrique Molina: Las nubes no retornan

La memoria de la ola
flota dispersa en la costa baldía.
Escucha ahora, vagabundo acechante, entre el vino
descolorido y la noche.
¿Y quién puede dormir?
El zumbido no cesa en el salón de las moscas.

La memoria de la ola,
la memoria del amor
te confiesa que nunca te susurró al oído su verdad.
Sólo el rumor del puerto,
pies que se alejan pisando sobre conchillas,
el lugar es oscuro
y alguien me sopla su aliento en la cara
o sólo el rudo olor del mar.

El lugar ha desaparecido.
Nada más que esa gente alrededor de la olla
donde algo se cocina lentamente.
Inútil que tiendas tu plato,
los invitados esperan el momento del festín,
unas mujeres ponen la mesa
en el fondo de la inundación,
otras ajustan la clavija en el cráneo.

La memoria de la ola:
el blanco esqueleto del pez
junto a la barca abandonada.

Lo que trae, lo que lleva,
lo que no llegó nunca.



Enrique Molina, El ala de la Gaviota, Barcelona, Tusquets, 1989.

terça-feira, 28 de janeiro de 2014

Gustave Courbet: Les Cribleuses


Gustave Courbet: Les Cribleuses, 1854.

Soror Violante do Céu


 Quien dice que la ausencia es homicida
no sabe conocer rigor tan fuerte,
que si la dura ausencia diera muerte,
no me matara a mí  la propia vida.

Mas ay que de tus ojos dividida
la vida me atormenta de tal suerte,
que muriendo sentida de no verte,
sin verte vivo, por morir sentida.

Pero si de la suerte la mudanza
es fuerte me asegure la evidencia
que tanto me dilata una tardanza,

No quede el sentimiento en contingencia,
que el milagro mayor de la esperanza
es no rendir la vida a tal ausencia.


Soror Violante do Céu, Rimas Várias, Lisboa, Presença, 1993.