sexta-feira, 9 de junho de 2017

Ana Hatherly: As palavras aproximam


As palavras aproximam:
prendem-soltam
são montanhas de espuma
que se faz-desfaz
na areia da fala

Soltam freios
abrem clareiras no medo
fazem pausa na aflição

Ou então não
                       matam
            afogam
                       separam definitivamente

Amando muito muito
ficamos sem palavras


Ana Hatherly. O pavão negro. Lisboa: Assírio e Alvim, 2003.

Rui Almeida


 Talvez a repetição de ilusões
Pudesse ser uma resposta certa
Para o inferno da insónia. Talvez
A despreocupação dos cegos
Resolvesse o problema da recusa
.
Do abandono da inocência. Vemos
Demasiado. Partilhamos com os loucos
O conhecimento nítido dos incêndios
A lavrar nas grandes encostas dentro
Do líquido dos nossos olhos. A dor
.
Com que o nosso corpo se abate é
Luminosa, tem uma superfície
Extensa e clara. Aqui a percepção
Dos ruídos invade tudo o que sentimos,
Temos nos ossos a reverberação
.
Da noite e a pele esticada a vibrar
Em permanência. Persistente, o ritmo
Da ansiedade de existirmos
Vergasta-nos, sem alívio e arranca,
De cada vez, mais um pouco de vida.
.
.

Rui Almeida in "Talvez a dúvida", Douda Correria, 2017.

quinta-feira, 8 de junho de 2017

Juan Gelman: Preguntas.

"lo que hacemos en nuestra vida privada es cosa nuestra" dijeron
las Seis Enfermeras Locas del Pickapoon Hospital de Carolina
mientras movían sus pechos con una
dulzura tan parecida a Dios
¿y si Dios fuera una mujer? alguno dijo
¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno
¿y si Dios moviera los pechos dulcemente? dijo
¿y si Dios fuera una mujer?
corrían rumores acerca de las Seis
las habían visto salir de hospedajes sospechosos con una mirada triste
en la boca
las habían visto en una cama del Bat Hotel
las habían visto fornicando con sastres zapateros carniceros de toda
Pickapoon
¿y acaso Dios no sale de los hospedajes con una mirada triste
en la boca? alguno dijo
¿y si Dios fuera una mujer?
¡tetas de Dios! ¡blancos muslos de Dios! ¡lechosos! Dijo
¡leche de Dios! gritaba por los techos de toda la ciudad
así que lo quemaron
hicieron una hoguera alta al pie de la colina del Este
y también quemaron a las Seis Enfemeras Locas de Pickapoon
todas eran rubias y cada día habían visto a la muerte trabajar
eso es todo
así acaban con los temblores mortales e inmortales en Carolina
y otros sitios de Dios
¿y si Dios fuera una mujer?
¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno.


Juan Gelman. De palabra. Madrid: Visor, 1994.

Xavier Villaurrutia: Poesía


Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.

Tu mano metálica
endurece la prisa de mi mano
y conduce la pluma
que traza en el papel su litoral.

Tu voz, hoz de eco
es el rebote de mi voz en el muro,
y en tu piel de espejo
me estoy mirando mirarme por mil Argos,
por mí largos segundos.

Pero el menor ruido te ahuyenta
y te veo salir
por la puerta del libro
o por el atlas del techo,
por el tablero del piso,
o la página del espejo,
y me dejas
sin más pulso ni voz y sin más cara,
sin máscara como un hombre desnudo
en medio de una calle de miradas.

Xavier Villaurrutia, Reflejos.